23.3.07

¿TIENE SENTIDO EL CANON? ¡NO!

Portalatino SL acaba de enviarme un spam titulado ¿Tiene sentido el canon? que entre otras lindezas se permite en una viñeta adjunta comparar el acto de comprar un pan con el de pagar un canon por, pongamos por ejemplo, comprarte un móvil.

Considero el texto desafortunado porque pretende hacer creer a la opinión pública que el canon es la forma en la que nosotros, los creadores, recibimos una compensación económica por nuestro trabajo, cosa que es absolutamente falsa.

Nosotros, los creadores, cobramos directamente nuestro trabajo igual que el resto de profesionales y no necesitamos en absoluto que la gente en general, incluso los que no tengan el más mínimo interés por lo que hacemos, paguen un canon que se reparte de una manera más que discutible.

Ni los creadores que no son socios de las entidades de gestión, ni los creadores bajo licencias copyleft perciben porcentaje alguno del canon y son tan creadores como el que más. Incluso muchos miles de creadores que sí están dados de alta en las entidades de gestión perciben cantidad alguna o apreciable porque estas no consideran a sus creaciones (sus ideas como dicen ellos) merecedoras de tal recompensa.

Yo creo que el canon sería como si al pan se le pusiera un impuesto para repartirlo entre los fabricantes de embutido porque tal vez ese pan acabe llevando dentro una loncha de chorizo (y digo chorizo sin segundas) y además ese impuesto se repartiera no en base real al embutido que vaya a tener ese panecillo sino en base a unos criterios del recaudador que, dicho sea de paso, lo que sí hace de todas todas es quedarse su buen porcentaje por la gestión.

Hay que decir que consideraría igualmente injusto si el canon se repartiera generosamente entre todos los creadores, fueran de la condición que fueran, y las entidades de gestión, además, no se quedaran porcentaje alguno. Pero sin lugar a dudas sería más difícil rebatir sus comunicados de guerra.

Aquí el texto íntegro de Portalatino SL, del grupo de la Sociedad General de Autores y Editores.

3 comentarios:

Víctor R. Ruiz dijo...

Un amigo me hizo otra similitud hilarante: el canon es como cobrarnos a todos los españoles (por ejemplo en el IVA/IGIC) para compensar los robos de El Corte Inglés. Por si las moscas y justos por pecadores.

Por cierto, estoy en contra del canon y de la industria de intermediarios "culturales", también de que la gente se baje pelis o música a mansalva sin recompensar a los autores; muy a favor de la cultura libre, pero también a favor de que los autores puedan/podamos decidir cuándo y como. Lo que vería justo sería un copyright muy estricto durante un tiempo muy limitado y después de, pongamos, diez años, que todo pasara a dominio público. Pero por lo que veo en la encuesta del CIS de marzo, la gente prefiere el modelo de cultura subvencionada (¿no lo está ya en buena parte?).

Enrique Mateu dijo...

El arte financiado por el libre mercado dicen que tiene cierta tendencia a llevarnos a productos de marketing tipo Operación Triunfo y similares productos de usar y tirar. Por otro lado el arte subvencionado nos ha ofrecido el Renacimiento Italiano y casi la totalidad del arte que se encuentra en los grandes museos y salas de concierto.

Ni blanco ni negro. Emho, yo creo en toda una gama de tonos que van de un extremo al otro.

Hay arte que puede financiarse con la “compraventa” directa según la ley del mercado y para ello no hace falta en absoluto el copyright como lo han demostrado millones de creadores antes del siglo XX.

Hay creación que si no se subvenciona o patrocina podría desaparecer como suele ser el caso de las vanguardias y el arte no comercial. Este arte, ya que se patrocina o subvenciona, los creadores deberían dejarla bajo licencia copyleft para el disfrute de toda la humanidad y no pretender seguir cobrando eternamente por lo que ya cobraron.

Igual que me parece justo que la sanidad sea pública teniendo todos acceso a ella y que coexista con la sanidad privada para los que se la puedan permitir; igual que me parece necesario que la educación sea pública y obligatoria para todos y que coexista con la enseñanza privada para los que se la puedan permitir; también me parece razonable que la cultura sea pública y de libre acceso y que coexista con la privada para los que se la puedan permitir.

Aquí lo que hay que preguntarse es quien considera el libre acceso a la cultura como algo innecesario y prefiere que el arte sea de uso exclusivo de quienes lo puedan pagar.

Víctor R. Ruiz dijo...

Me gusta mucho la idea de que lo subvencionado con dineros públicos sea del dominio público. En EEUU, curiosamente, tienen esa tradición.

El problema está con los creadores que van por la vía privada y cuyas obras son un producto y no un servicio. Si vendes un servicio (como una actuación), no hay problema de "piratería". Pero si vendes libros, algunos autores considerarán que, si cualquier persona puede copiarlos fácilmente (en versión digital), sus ingresos se verán mermados (algo que, curiosamente, está por demostrar porque algunos casos concretos indican lo contrario). En este caso, piden compensación. Y es en este punto donde enlazo con la reflexión anterior.