10.3.07

GRACIAS

Quisiera contarles aquí algo que poco o nada tiene que ver con lo que normalmente cuento en esta bitácora. Pero tengo la necesidad de comunicar esta experiencia que ha marcado profunda e indeleblemente tanto a mí como a mi familia así como a mis amigos más cercanos. Una experiencia de amor y entrega que ayuda a encontrar el sentido de la vida a un agnóstico recalcitrante como yo.

Hace poco más de un año vino a este mundo un ser especial. Un alma que se encarnó en niña y se materializó en Cantón, China. Aparentemente una niña abandonada más.

Tuvo que esperar siete meses atada a una tabla, sin que la bañaran y vaya usted a saber que penurias más, para poder realizar su obra. Siete meses que debieron ser terribles si no fuera porque realmente ella estaba preparada y dispuesta para su cometido. Su gran obra merecería la pena.

Una familia española, a decenas de miles de kilómetros y casi tres años antes de ella nacer, tomaba la decisión de adoptar a una niña china. Querían adoptar no porque no pudieran tener hijos ya que tenían dos. No por tener la niña que nunca les vino ya que tenían una preciosa Isabel de cinco años. No. Querían adoptar por ayudar. Por ser solidarios. Por contribuir a mejorar este mundo lesionado. Querían compartir su amor con un ser necesitado.

No voy a explicar aquí la absurda y carísima tramitación que tienen que pasar las familias para adoptar un niño mientras este pasa horas, días, semanas y meses en condiciones infrahumanas. Otra situación incomprensible de nuestro mundo actual. La cuestión es que llegó el día en que esta familia pudo desatar, lavar y alimentar a su hija. En realidad hicieron mucho más. Le dieron lo mejor de sí mismos. Le entregaron todo su amor.

Enseguida se dieron cuenta de lo que realmente estaba pasando. Queriendo ayudar, queriendo dar, recibían muchísimo más de aquel ser que ya llevaba sus apellidos. Un ángel había entrado en sus vidas.

Pero el destino, el cruel destino, estaba preparando un duro revés. Una dura prueba que solo las almas superiores saben aprovechar. A los cinco meses de su nueva vida esta niña enfermó. Tres meses de lucha, ingresos y tratamientos. Tres meses de padres en vela y profunda desazón. Tres meses que nuestra protagonista utilizó para fraguar su gran legado. Tres meses en los que enseñó a sus padres el auténtico sentido de la vida. Tres meses sin quejas, ni reproches, ni lágrimas. Tres meses, hasta el último aliento, de sonrisas y amor infinito.

A los pocos días pude estar con su desconsolada familia. ¡Menuda lección me dieron! No sabría explicarlo con palabras. Parecía que tenían claro que la niña era un ángel y que habían sido unos privilegiados por haber podido estar unos meses con ella. No voy a decir que estaban contentos, porque no lo estaban en absoluto. Pero digamos que sabían que su hijita había sido feliz y que esta les había dado una grandísima lección. Era evidente que incluso si hubieran podido saber el desenlace final la hubieran adoptado de igual manera.

Como he dicho al principio, esta experiencia no solo me ha ayudado a mí. También lo ha hecho a mi familia y amigos. Y estos a su vez lo han transmitido a los suyos. Y quien sabe, puede que a alguno de los lectores de este humilde blog también le pueda servir este legado de alguna manera.

La verdad es que he conocido ha personas que viviendo decenas de años no han sido capaces de dejar una obra siquiera interesante. Y algunos hasta lamentable. De hecho se positivamente que a mis 46 años no he hecho ni una cuarta parte (siendo optimista) de lo que ella hizo en tan solo poco más de un año.

En cambio, una niña abandonada, una desconocida de la que ni se su nombre, porque ni me he atrevido preguntarlo, nos brinda una herencia única.

Gracias. Gracias a ti. Gracias a tus padres biológicos. Gracias a tus padres adoptivos. Gracias a todos los seres especiales que pueblan este mundo y que nos ayudan a ser mejores y crecer.

8 comentarios:

fiorella dijo...

Enrique: esa familia no serà la misma, aunque ahora sea doloroso,como bien decìs vos, lo que recibieron de ella los redimensionarà humanamente, ellos ya lo sienten asì,y eso es dificil de explicar con palabras.UN beso desde Montevideo-Uruguay

Princesa dijo...

Es cierto que la vida nos da regalos que nos hacen mejores. Sobretodo, si por desgracia se han saboreado por poco tiempo.

Un abrazo.

Maladroit dijo...

Mi familia vivió un proceso parecido y no pasa día que mis pensamientos no sobrevuelan la imagen de nuestro querido "pollito"... no sé cómo pero tus palabras... las hago mías. Nuestro angelito vino a este mundo para algo grande... hacernos mejores personas y prometo que todos los días lo intento con todas mis fuerzas.

Enrique Mateu dijo...

maladroit, mi más sincero pésame. Es evidente que nosotros, los que quedamos en este mundo, podemos hacer que la vida de los que se fueron tenga más sentido.

Les diré a las tres; fiorella, princesa y maladroit que ahora solo procuro estar con personas que intentan ser mejores. No tolero ya a la gente "oscura". Quiero luz y ustedes parecen tener bastante.

Reflexión; ¿por que solo han escrito comentarios mujeres? ¿Casualidad? Creo que es el único artículo al que solo han contestado chicas...

fiorella dijo...

Serà por eso de la maternidad y lo intransferible que es como experiencia.Un beso

Merche dijo...

Que historia tan preciosa, me he emocionado muchísimo.
Muchas veces pienso en el mal que hacemos a nuestros niños en el mundo en general, todas las agresiones que de una u otra forma sufren de los adultos... es tan injusto, es tan cruel e inhumano...
Esa niña tuvo suerte de poder disfrutar del amor de una familia entregada. Durante un tiempo aunque breve la vida le retornó en forma de amor todo lo que antes le había robado en forma de maltrato.

Maladroit dijo...

ejem... soy chico ;)

Enrique Mateu dijo...

¡vaya patinazo, maladroit! Al final resulta que mi subconsciente me ha jugado una mala pasada.

He partido de la la base que el nick maladroit era femenino y el contenido del comentario también me ha inducido a creerlo.

Está claro que mi subconsciente es medio machistorro y que mejor no utilizo Internet para ligar ;-)