18.3.07

EL COPYLEFT ES COMO EL MATRIMONIO

Con motivo de la salida de mi último trabajo ANYA TESAWIT con el proyecto multidisciplinar ARTENARA, me escribían en un foro de debate que la licencia Creative Commons que lleva el trabajo no era realmente copyleft argumentando que la licencia CC by-sa-nc utilizada, al no permitir un uso comercial, “NO es una licencia copyleft desde ninguna de sus definiciones”.

Investigando sobre la cuestión he descubierto que en esto del copyleft también hay divergencia de opiniones y posturas como en casi todo en la vida.

Así que podrías decirse que el copyleft es como el matrimonio; que unos dicen que matrimonio solo es entre dos personas de diferente sexo, otros dicen que matrimonio también es entre dos personas del mismo sexo, otros llevan siglos diciendo que el matrimonio es entre un hombre y tantas mujeres como pueda mantener o los que afirman que el matrimonio civil no es matrimonio e incluso los hay que se casan con Dios...

Copyleft no es, ni será nunca, lo que unos u otros quieran. El copyleft será lo que la gente y el tiempo, de forma poliédrica, vayan fijando al igual que pasa con el matrimonio. Soy consciente de que siempre habrán curas, que sin ser practicantes del tema en cuestión, dogmatizarán sobre lo que es el matrimonio e incluso se permitirán el lujo de decirnos como debe uno llegar a él y todo eso de que el matrimonio es "hasta que la muerte los separe" y demás planteamientos que en el mundo real no parecen cumplirse en la mayoría de los casos. También soy consciente de que habrá personas que se rasgarán las vestiduras cuando un familiar, compañero de trabajo o vecino se case con otra persona del mismo sexo. Como también soy consciente de que la gente aquí hará lo que mejor considere y ya no lo parará ni el Vaticano ni el Talibán de turno. O al menos eso espero.

No deja de ser curioso que tampoco el copyright americano y el derecho de autor europeo se pongan de acuerdo. Como también lo es que el concepto copyright evolucionara con el paso de los años y la idea primigenia no es la misma que en la que se ha convertido (sociedades de gestión colectiva obligatoria, canon y demás cuestiones incluidas).

Yo respeto y admito, al igual que me pasa con el matrimonio, que las cosas tengan distintos puntos de vista que coexistan en paz y armonía. Siempre hablo de que la verdad es poliédrica, como decía antes, y opino que cada uno tiene que defender su punto de vista desde el respeto y aplicar para su vida en libertad el que estime en conciencia. Por eso, y por muchas cosas más, afirmo que ANYA TESAWIT es copyleft.

Espero que este punto de vista no suponga un cisma o una hecatombe para el movimiento copyleft.

8 comentarios:

quique dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
quique dijo...

Si el copyleft es como el matrimonio, está a punto de cumplir sus bodas de plata.

No es algo nuevo cuyo significado se tenga que ir fijando, sino que está perfectamente definido desde hace más de veinte años (mucho más de lo que duran la mayoría de los matrimonios hoy en día).


Cuando una nueva idea se hace popular, no tardan en aparecer merodeadores que intentan aprovecharse de su éxito y que utilizan malintencionadamente su nombre para vender otras cosas que a primera vista pueden parecer similares, pero que en realidad tienen diferencias sustanciales.

Posteriormente aparece gente confundida que ya no sabe distinguir entre lo genuino y lo sucedáneo, a la que le parece que forman un todo más o menos similar, y que --con toda su buena intención-- ayudan a los buitres del párrafo anterior, descalificando como «puristas» a los que intentan explicarles su error.


Empecemos por el principio: ¿Qué es copyleft?

Copyleft es un método general para hacer que una obra sea libre, y requerir que todas las versiones modificadas y derivadas de esa obra sean también libres.

Los creadores de obras privativas se sirven del copyright para privar de libertades a los usuarios. Los creadores de obras libres se sirven de esas mismas leyes para garantizar su libertad. Por eso se le da la vuelta al nombre, cambiándolo de «copyright» a «copyleft».


Como se puede ver, el copyleft es mucho más que la cláusula ShareAlike (CompartirIgual) de Creative Commons, y denominar copyleft a una licencia que restringe las libertades básicas de los usuarios es una contradicción en los términos.


No existe ningún copyleft «laxo», ni «poliédrico» ni «a definir por el tiempo». Una obra es copyleft, o no lo es.

Lo que sí se puede distinguir es entre «copyleft fuerte» y «copyleft débil»:
* El copyleft fuerte exige que todo trabajo que haga uso de nuestra obra, sea también copyleft. Es el caso de la GNU GPL.
* El copyleft débil permite que obras privativas hagan uso de nuestra obra, pero garantizando que nuestra obra y cualquier derivación de ella sea copyleft. Es el caso de la GNU LGPL.

En ningún caso se puede denominar copyleft a algo que no conceda a los usuarios las cuatro libertades básicas, pues el copyleft es un subconjunto de lo libre.


Las licencias -nc son algo mejores que las restricciones que por omisión impone la ley, pero distan mucho de ser algo que desde el movimiento de la cultura libre se pueda defender o promocionar.

De hecho, en la mayoría de los casos recomendaría al autor que utilice el Founder's Copyright antes que una licencia -nc.

El Founder's Copyright restringe todos los derechos, pero al menos la obra será libre al cabo de 14 (o 28) años. Con una licencia -nc la obra probablemente tarde más de un siglo en ser libre (70 años tras la muerte del autor, suponiendo que Mickey Mouse no siga alargando los plazos).

Como demuestra el artículo «Los argumentos a favor del uso libre: Razones por las que no usar una licencia Creative Commons -NC» [2], las licencias copyleft proporcionan al autor suficiente protección contra la explotación comercial abusiva, al tiempo que permiten usos comerciales que son beneficiosos para la comunidad. Esto es algo que hace años que llevamos viendo con el software libre.


Enrique:
la decisión de formar parte del movimiento de la cultura libre o de quedarte en los alrededores es tuya, pero humildemente te invito a que utilices una licencia libre bien conocida (la proliferación de licencias acaba provocando incompatibilidades muy enojosas).

Si a pesar de todo lo dicho no quieres conceder a los usuarios las cuatro libertades básicas sobre tu obra, te pediría que utilices el Founder's copyright, añadiendo a él las libertades que sí quieras conceder.

Lo que en ningún caso puedes hacer es decir que tu obra es «copyleft» si no es libre. Si lo haces, ya no estarás entre la gente del segundo párrafo (los confundidos) sino entre los del primero (los vampiros).

Enrique Mateu dijo...

Ya tenemos la primera homilía:

"Está perfectamente definido", "lo genuino y lo sucedáneo", "empecemos por el principio" y terminamos con "yo te explico como tienes que hacerlo".

Ejemplo perfecto de lo que digo en el artículo sobre los curas.

No quiero pasar por alto la velada acusación de que yo pudiera ser una persona que se aprovecha del "éxito popular del copyleft". Jejeje. Espero que mis más de cien discos publicados, los diversos discos de oro y platino, los premios obtenidos, los conciertos realizados y en general mi currículo no me sitúen en el perfil de persona necesitada de una supuesta popularidad (cuando precisamente los que me conocen y siguen mi carrera saben que huyo de la popularidad, lo comercial y que solo me interesa la investigación y la innovación).

Mi experiencia es que la gente que conoce mi música me pregunta que significa eso de que sea copyleft porque nunca lo habían oído antes. Y no al revés. Todavía no me he encontrado a nadie que me haya conocido por la licencia que utiliza mi música y tampoco se me ha abierto ninguna puerta o he tenido un reconocimiento especial por ser creador copyleft.

¡¡¡Y espero que no me pase nunca!!!

El copyleft tendrá 20 años pero yo 46. Si he podido vivir de la música con copyright durante 30 años de profesional no necesito copyleft para vender como afirma veladamente el post.

El copyleft lo utilizo precisamente para regalar, para poner al alcance de todo el mundo el uso y disfrute de mis bienes patrimoniales que no son más que la música que buenamente alcanzo a hacer. Y además permito que mi trabajo sirva de inspiración para otros creadores permitiendo la generación de obras derivadas partiendo de la mía.

No permitir que una industria discográfica siga ganando dinero a mi costa no tiene nada que ver ni con las libertades básicas ni nada que se le parezca. Solo demuestra que estoy en contra de que se haga un uso comercial de la obra grabada sin que sus creadores perciban compensación económica alguna. Por eso pongo en la licencia un "nc" (no comercial).

Creo que la música grabada debería ser de libre acceso y gratis para todo el mundo. Pero si una industria quiere ganar dinero con ello que pague a sus trabajadores, los músicos en este caso, para que podamos sacar a nuestros hijos adelante.

Esta es mi humilde opinión.

Dani dijo...

Hola, la verdad es que es una discusión muy habitual.

Los que usamos licencias CC-by-nc-sa y les llamamos copyleft, estamos haciendo publicidad al movimiento copyleft (a mi tambien me ha pasado mucho eso de que la gente me preguntara que es eso del copyleft), y, como dicho movimiento desprecia a quienes no son puristas, he decidido dejar de utilizar el término, pues creo que no merecen esa publicidad.

Por otro lado, no necesito el copyleft para promocionarme, más bien incluso me da algo de miedo lucir el logo de CC de cara a obtener un contrato discográfico (ya sabemos lo poco que le gustan a las discográficas los nuevos modelos de negocio).

tonneti dijo...

apa...

creo que sí que hay unos parámetros bajo los cuales una obra es o no copyleft,
si leemos aqui y revisamos el manual copyleft veremos que, cito textualmente "se entiende que una obra es copyleft si cumple el requisito mínimo de que se permite su difusión y distribución no comercia"

luego, tu obra, enrique, SI es del tipo copyleft.

enhorabuena por el blog y a seguir así ;)

un saludo

Enrique Mateu dijo...

Pues cada día que pasa estoy más en la línea de creer que el auténtico copyleft es la licencia que no permite el uso comercial.

Si un creador pone a disposición general su obra y un listo se aprovecha para vender o ganar dinero con esa obra no me parece de recibo. No roba al creador, roba al usuario porque le vende algo público.

Si me premiten el ejemplo es como aquella empresa que embotellaba agua del grifo. Una estafa.

La obra copyleft debe ser libre total y para ello no se le debe poner cortapisas imponiéndole un precio que su legítimo propietario no quiere.

dani dijo...

Si el vendedor hace saber al cliente que el producto originalmente es gratis, no me parece mal, ya que alguien puede preferir comprarlo por ejemplo porque no tiene Internet.

Pero si se aprobechara del desconocimiento del comprador, le estaría estafando.

Víctor R. Ruiz dijo...

Hola Enrique. Creo que llego tarde al debate. Tu obra la conocía de referencia por los intermedios en Antena 3 y por eso me gustó mucho descubrir tu web y que usabas Creative Commons. Gracias a ello, he descubierto tu música. Excelente.

Sobre si Creative Commons es o no copyleft, creo que quique tiene parte de razón. Los puristas (e iniciadores del movimiento) del software libre y del copyleft entienden que hay tres libertades básicas irrenunciables para los usuarios ("despojando" al autor original de casi todos sus derechos). La iniciativa Creative Commons, en cambio, trata de fomentar la cultura libre de ataduras pero con escalas de grises (desde el dominio público al copyright).

Quizás te sea de interés la entrada de la wikipedia, que esboza la historia del término copyleft: http://es.wikipedia.org/wiki/Copyleft