6.11.11

Asuntos Sociales sí, Sanidad sí, Educación sí y Cultura también

Yo defiendo una subida del 1,1% de la inversión en Cultura a cargo de los Presupuestos Generales del Gobierno de Canarias para el ejercicio 2012 en vez del descabellado recorte real del 74,8% que propone el pacto CC-PSOE. En este artículo voy a exponer los motivos que me llevan a solicitar este incremento. Las razones que voy a exponer se vertebran sobre cinco ejes:

- La Cultura es un bien preferente

- La Cultura es un bien económico

- La Cultura es un Asunto Social

- La Cultura es una herramienta para la Sanidad

- La Cultura forma parte indisoluble e inseparable de la Educación

La Cultura es un bien preferente

El Estado Social Democrático y de Derecho, el denominado Estado del Bienestar, vino a sustituir al modelo de Estado Liberal de Derecho con la intención de resolver su desmoronamiento sin que se perdiera nada de su estructura jurídico-política.

El Estado del Bienestar (EB) se basa en garantizar un nivel de vida a sus ciudadanos mediante la utilización de gran parte de sus recursos en dos grupos de herramientas o instrumentos; los bienes preferentes y las prestaciones económicas.

Lo que se persigue con los bienes preferentes es facilitar a todos los ciudadanos el consumo de bienes y servicios indispensables para el desarrollo de una vida digna, llegando incluso en ocasiones a obligar a todos los ciudadanos a consumir dichos bienes o servicios. Este es el caso en España, por ejemplo, de los niños de 6 a 16 años que tienen obligatoriamente que cursar la Enseñanza Primaria y la ESO.

Partiendo de la base de que si pudiéran elegir, a cuantías iguales, los beneficiarios preferirían la prestación económica al bien preferente, el Estado asume una actitud paternalista proveyendo bienes preferentes en vez del dinero y la libertad de elección ya que los individuos no elegirían correctamente.

A esta concepción basada en el principo de que todas las personas tienen derecho a consumir ciertas cantidades mínimas de determinados bienes preferentes se le denomina "equidad categórica".

Bienes preferentes en un Estado Social Democrático y de Derecho, como es nuestro caso, son la Sanidad, la Educación, la Cultura, los Alimentos, la Vivienda... Por consiguiente un Gobierno que abandone un bien preferente con un recorte tan brutal en un momento de crecimiento de los Presupuestos Generales en un 1,1%, como propone ahora el pacto CC-PSOE para la Cultura, incurre en una grave dejación de sus obligaciones. Si sube el presupuesto, tiene que subir la inversión en bienes preferentes en su misma proporción. Lo contrario crea tendencia a abandonar el modelo de Estado Social Democrático y de Derecho.

La Cultura es un bien económico

Bajo el punto de vista ecómico ¿que "cuesta" la inversión en Cultura al Gobierno de Canarias?

Según José Luis Ceballos, Presidente de la Fundación Pedro García Cabrera, expresidente del Consejo Económico y Social y catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de La Laguna, mantener el presupuesto de Cultura sin ningún recorte, con respecto al año pasado, supondría una desviación tan solo del 0,03 del PIB del año que viene, cantidad ridícula que ni se expresa contablemente y sobre todo teniendo en cuenta que hay autorizado un 1,3% de déficit.

La Plataforma por el 2% para Cultura consiguió, en la pasada legislatura, el compromiso de todos los partidos políticos del arco parlamentario de llegar al 2% de los Presupuestos Generales para Cultura. La realidad es que ahora mismo nos encontramos en el 0,75 % debido a todos los recortes que hemos venido sufriendo desde que se inició esta crisis. Pero si se llegara a aplicar la disminución que propone el pacto CC-PSOE nos dejaría en el 0,3%, cantidad que dista muchísimo del 2%, de la media nacional y no digamos de la media europea que se sitúa por encima del 3%. Solo a modo comparativo diré que Valencia sube un 1,7% su presupuesto para Cultura.

¿Y que "aporta" económicamente hablando la Cultura a Canarias?

En estos últimos diez años, el crecimiento del número de empresas culturales en Canarias ha sido superior al conjunto de España, un 52% para las Islas mientras que para el conjunto de España tan solo de un 42%. El número de empresas culturales en Canarias pasó de 3.035 en el año 2000 a 4.616 en el año 2010. Y respecto al peso de las empresas culturales se observa cómo el sector cultural gana lentamente terreno, aumentando unas décimas su peso relativo con el resto de empresas. Si el sector cultural significaba en Canarias el 2,9% en 2000 (3,0% para la media española), en 2010 su participación fue del 3,4% (3,3% para la media española) según el informe 2010-2011 del Consejo Económico y Social (CES) de Canarias.

Pero el análisis de la evolución más reciente muestra cómo los últimos recortes se han reflejado en una reducción en el número de empresas culturales en 2010, lo que ha supuesto una disminución interanual del 3,6% para Canarias y en cambio del 2,4% para la media nacional.

Según el Anuario de Estadísticas Culturales del Ministerio de Cultura 2010, dos de cada cien trabajadores en las Islas tienen que ver con la actividad cultural. Hablamos de casi 16.000 puestos de trabajo, 4.500 menos que en 2008. Esto sitúa ahora a Canarias en casi un punto porcentual por debajo de la media española, que es del 2,9% y superado por más de una decena de comunidades, pasando de la cabeza a los puestos de cola por estos recortes.

Por otro lado tenemos que de cada euro invertido por el Gobierno el sector genera 12 euros y que el año pasado se ingresaron más de treinta millones de euros desde este sector en concepto de IGIC.

Así que nos encontramos que la Cultura es un sector productivo, estratégico, emergente y altamente rentable con una inversión realmente exígua.

La Cultura es un Asunto Social

Ante los retos del siglo XXI se buscan respuestas distintas para problemas de siempre que toman especial relevancia en el EB. Discapacitados, mayores y personas en riesgo de exclusión social son ya beneficiarios de la aplicación de estas nuevas respuestas a viejos problemas, como es el caso de la Cultura.

Porque es precisamente la Cultura la que se ha tornado en nueva respuesta para los Asuntos Sociales. El arte como terapia para los mayores, los drogadictos, discapacitados, minusválidos, inmigrantes y personas en riesgo de exclusión social es una realidad ya en todos países del mundo avanzado.

Los procesos creativos para potenciar la memoria e imaginación de nuestros mayores, la integración social de discapacitados o sobrevenir los problemas de la drogadicción son solo algunas actuales soluciones que ofrece la Cultura con notables éxitos.

Muchos creadores han encontrado una relación más equilibrada entre forma, contenido y función social yendo más allá del objeto y utilizando el arte con fines terapéuticos o comunicativos reclamando una participación activa del usuario en la creación y ejecución de las obras. Concebir la cultura como medio para promover y mejorar las relaciones sociales y la calidad de vida es ya una actividad normal en los centros de asistencia social.

La Cultura es una herramienta para la Sanidad

La enfermedad ha sido causa de estudio para algunos pintores que usan la expresión plástica como medio para solucionar o expresar sus males o los ajenos. Matisse pintó durante un largo periodo de convalecencia prestando sus cuadros a amigos enfermos para que la visión de sus lienzos calmaran sus angustias. Para él la pintura era como un sillón confortable en el que poder descansar.

Otro claro ejemplo es la musicoterapia, disciplina de salud extendida en todo el mundo, que utiliza el sonido, el ritmo, la melodía y la armonía para facilitar las relaciones, la comunicación, el aprendizaje así como otros objetivos terapéuticos y paliativos satisfaciendo así necesidades tanto físicas como mentales y sociales, buscando siempre una mejor calidad de vida desde la prevención, la rehabilitación o el tratamiento.

La Cultura forma parte indisoluble e inseparable de la Educación

Cultura viene de cultivar. Nadie nace culto, igualmente que nadie nace ya educado. Somos cultos y educados si hemos recibido la formación y la información necesaria en el entorno apropiado.

¿Existe la barrera que diferencia la persona educada de la persona culta? ¿Podemos afirmar que alguien es ignorante pero culto? Parece un contra sentido. Y realmente lo es aunque, desgraciadamente, existen muchos casos de lo contrario, personas con muchas carreras y con una profunda incultura. Pero realmente no podemos definirlo como una persona educada. Ya que una persona bien educada sería aquella que no solo ha adquirido profundos conocimientos en matemáticas, geografía, historia, informática y demás materias. También la persona educada debe ser capaz de disfrutar / entender algún arte como la escritura, la pintura, la música o la danza, por ejemplo. O incluso practicarlo creativamente en sus momentos de ocio y no solo siendo espectador.

¿Y como se hace una persona culta? Consumiendo desde la diversidad productos culturales y descubriéndolos. Impregnándose. Por ósmosis. En un erial sin actividad cultural sería imposible hacerse culto, sería imposible convertirse en una persona educada.

Son por estas cinco razones por las que pido un incremento del 1,1% del presupuesto que se destina a Cultura. ¡Claro que debe subir el presupuesto para Asuntos Sociales, para Sanidad y para Educación! ¡Pero también debe subir para la Cultura!

2.11.11

Dª Inés Rojas, usted no puede ser nuestra “consejera”

Dª Inés Rojas, consejera de Cultura, Deportes, Políticas Sociales y Vivienda del Gobierno de Canarias, afirma, según Canarias 7, que "el talento y la creatividad no dependen de las subvenciones".

La afirmación podría haber sido afortunada si la hubiera rematado diciendo "pero el patrocinio y la inversión sí que es fundamental para el desarrollo del talento y la creatividad como lo ha demostrado la historia del arte durante siglos". O también hubiera acertado si seguidamente hubiera puntualizado "pero los Gobiernos tienen la obligación de invertir y proteger la diversidad cultural, sus señas de identidad así como el talento potenciándolo y facilitando su proliferación para evitar su merma, fuga o su desaparición tal y como recomienda la UNESCO así como multitud de organismos internacionales especializados en el tema".

Pero no. No dijo nada parecido para mi asombro y el de mis compañeros de profesión. Lo que dijo para rematar la frase fue que "la cultura debe de ser capaz de sostenerse sin las ayudas públicas".

Dª Inés Rojas defiende, y cree a pies juntillas, que la cultura en Canarias puede y debe ser una industria independiente. Autosuficiente. Que obedezca a la ley del libre mercado.

¿Por qué mi consejera habría dicho algo así? Cabían varias posibilidades.

¿Será que nuestra consejera confunde cultura con ocio? Porque hasta donde se sabe cada vez que la cultura se ha dejado de la mano del libre mercado, de la industria pura y dura, aquella desaparece proliferando el ocio tirando a lo chabacano y cutre. Porque las empresas suficiente problema tienen en cerrar el año con beneficios como para encima estar haciendo el trabajo que le corresponde a las administraciones; cultivar a su pueblo ¿Hace falta que ponga el ejemplo de la cuota de cultura que hay en las televisiones privadas? ¿Y en las radios privadas? ¿Y en salas privadas así como en las grandes multinacionales? ¿Acaso en todas estas no han desaparecido las actividades culturales para llenarse las parrillas y programaciones de ocio ramplón de masas en busca de ganar más y más dinero a cualquier precio atocinando al personal? No, esto no será.

¿Será que nuestra consejera confunde Canarias con Berlín? Porque en un territorio ultraperiférico como el nuestro, encima fraccionado y con una masa crítica tan baja para la amortización de los contenidos culturales... ¿Como cuadramos el círculo sin inversión pública? O hacemos eventos con la “princesa del pueblo” a precios populares para que se llenen los espacios, o hacemos Don Giovanni a mil euros la entrada para millonarios y que así salgan los números. Pero además en Alemania la inversión de la administración en cultura es más del triple que aquí. No, esto tampoco será.

¿Será que nuestra consejera confunde que cuando se nos contrata a los creadores canarios para hacer lo que al menos en mi caso me ha exigido una carrera de diez durísimos años de estudio, hasta poder obtener mi titulación profesional, lo que cobro es un sueldo y no una subvención? No, no lo creo.

¿Será que la consejera no es consciente de que cuando invierte la administración en una actividad cultural no solo ayuda a pagar los sueldos de la inmensa cantidad de elementos que conforman la cadena de valor directa de la cultura (creadores, arreglistas, productores, coreógrafos, intérpretes, diseñadores, promotores, representantes, agentes de zona, ingenieros, técnicos, estudios de grabación, asistentes, regidores, tramoyistas, maquilladores, peluqueros, vestuario, empresas de sonido, de luces, transportistas, discográficas, puntos de venta, imprentas, etc) si no también a los indirectos (agencias de viaje, agencias de publicidad, medios de comunicación, líneas aéreas, hoteles, restaurantes, taxistas, etc) y al pueblo en general ya que también permite una considerable reducción del costo del precio de la entrada facilitando así el acceso del contribuyente a actividades culturales en pluralidad y diversidad. No, tampoco será por esto.

¿Será que nuestra consejera pretende, como a muchos gusta aquí, que los artistas canarios hagamos nuestro trabajo gratis mientras que nuestros gestores de la administración cobran unos magníficos sueldos? Que por cierto no se han rebajado que yo sepa. Seguro que tampoco es por esto.

¿Será porque quiere jubilarse? Por que ¿para que necesitamos consejera y doscientos cargos más pagados con dinero público, que necesitan coches oficiales, alquilar oficinas, gastar electricidad, ordenadores, consumibles y demás si, total, no hace falta para nada ya que podemos dejar la cultura en manos del libre mercado? No tiene ninguna lógica semejante gasto para nada. ¿O es que lo que quieren es trabajar para decirnos que arte podemos hacer y cual no, como en la Rusia estalinista, en vez de ayudar y garantizar que el talento crezca de forma libre y garantizar también el acceso del pueblo a la diversidad cultural?. No, no, no, por esto tampoco será.

¿Será para también ahorrarse perras en educación? Por que ¿que lógica tiene gastar dinero en que nuestros jóvenes estudien músicas cultas, por ejemplo, si realmente vamos a cargarnos lo culto en bien del ocio y la diversión facilona? No les serviría de nada ya que no encontrarían trabajo. No, no puede ser.

Entonces ¿por qué será?

Encima todo este lío es por los exiguos 38 millones de euros para Cultura, Deportes y Patrimonio. Se gastan 67 millones en autofinanciarse los partidos, o solo Dios sabe cuantos millones en carteles de propaganda en las elecciones ensuciando nuestras ciudades, gastando en boato, comidas y cenas, pero en que seamos un pueblo culto, deportista y con patrimonio histórico no pueden invertir 38 millones de los casi 7.000 millones de presupuesto general. Y además teniendo en cuenta que por cada euro invertido del Gobierno en cultura nosotros generamos 12 euros. ¿Pensará de verdad que se le desbarata todo el presupuesto? ¿Tendrá miedo a que terminemos creciendo económicamente y encima tengamos un pueblo más culto, más sano y con cosas interesantes que enseñar a nuestros turistas?

Parece que le da lo mismo que ya nos hayan dado un hachazo del 38% en estos últimos años a pesar de haberse comprometido a llegar al 2% de inversión. Nos van a dejar en el 0,35%. Parece que le da lo mismo que ninguna otra autonomía haga nada igual. Da lo mismo que hasta hace unos días nos enfadábamos ante “la injusticia” de que le dieran la capitalidad cultural a San Sebastián en vez de a nosotros que "tanto hacemos por nuestros creadores" quitándoles materias educativas de sus escuelas (como han hecho en los conservatorios eliminando musicología, dirección coral, composición, acordeón, clave, órgano y arpa) y rebajando además un 65% la inversión a proyectos culturales. ¡Esto sí es un ejemplo de capitalidad cultural!

Dª Inés Rojas, yo creo que lo que realmente ha pasado es que se debe al partido y si los pactos o sus superiores le obligan a bailar sardanas las bailará. Pero de lejos notaremos que no tiene ni idea ni de bailar ni de sardanas.

Dª Inés Rojas, usted no puede ser nuestra “consejera” por razones obvias.

22.10.11

ANTE LOS RECORTES; MOVILIZACIÓN E INNOVACIÓN

El Gobierno de Canarias va a recortar en un 65% la inversión regional en cultura mientras que el presupuesto general sube un 1,1 %. Esta rebaja se viene a sumar al casi 40% que llevamos acumulado desde el inicio de la crisis.

En mi modesta opinión, una cosa es ser solidario y consciente de la crisis que estamos viviendo, que lo soy, y otra muy distinta ser “tonto del bote”. Una rebaja de la inversión de este calibre en un sector estratégico, que ha sido líder nacional de crecimiento económico durante los últimos 10 años según el Consejo Económico y Social y que nos obliga, por mandato legal, a pasar a ser el último de la cola; es un dislate a todas luces.

No quisiera verme en la piel de los responsables de cultura de las administraciones que se vean afectadas por esta medida (que me imagino que serán todos). Sobre todo de aquellos y aquellas que consideran a la cultura como motor social y económico de las Islas, ya que aquellos/as que la consideran algo que poder dejar al libre albedrío de la ley de la demanda y la oferta seguirán haciendo lo mismo; nada.

Ya lo explicaba hace unos meses en mis artículosLa situación de la cultura canaria en números y su futuro” y "La innovación en política cultural canaria". Ante esta situación solo caben dos acciones; la movilización del sector para denunciar lo que a todas luces es insolidario, injusto e insostenible y, por otro lado y simultáneamente, trabajar en la innovación y emprendeduría.

Se hace necesario, más que nunca, la unificación del sector ya que una de las razones por las que esta industria se ve especialmente maltratada es porque al estar disgregados no representamos un grupo de presión para la administración con capacidad para transmitir y explicar la situación real de los trabajadores y los empresarios.

Simultáneamente, debemos promover un nuevo modelo de negocio para el sector de las industrias culturales y del ocio que aúnen las sinergias y escasos recursos de las administraciones, las asociaciones y colectivos profesionales, al empresariado, los espacios, los medios de comunicación, los usuarios y en definitiva a toda la cadena de valor.

Una nueva política cultural que invierta más en estrategias que reviertan directamente en la industria local y el PIB canario. Un apoyo decidido a los emergentes de la cultura en Canarias, a los emprendedores locales, a la innovación del sector, a los nuevos modelos de negocio que busquen nuevos nichos de mercado como es el sector turismo o incidir de forma más eficiente en el consumidor isleño.

Pero todo esto sin olvidar la advertencia del CES; el sector público tiene un importante papel que cumplir en el desarrollo y protección de las actividades culturales. Así, existen una gran cantidad de estudios del impacto económico de la cultura en el bienestar de las sociedades que demuestran que el valor económico de la cultura trasciende a la mera cuantificación de los impactos directos e indirectos acaecidos a través de la producción y venta de bienes y servicios culturales. En este sentido, la cultura presenta una característica de bien público, o de externalidad en el consumo, de modo que su consumo privado beneficia a su vez al conjunto de la sociedad, con un importante papel en la calidad de vida, y produce sinergias en las actividades creativas y de la innovación.

No es el momento de lamer nuestras heridas, es el momento de aprovechar las oportunidades.

29.8.11

MANIFIESTO DE AUTORES INDIGNADOS


MANIFIESTO DEL MOVIMIENTO AUTORES INDIGNADOS


Autores Indignados es un movimiento participativo que reúne a profesionales de la creación de las diferentes disciplinas artísticas, procedentes de todo el territorio nacional, y que exigen un funcionamiento democrático y honesto de las sociedades de gestión en general y en particular de la SGAE.

Esta plataforma, a través de grupos abiertos de trabajo en los que se han debatido y elaborado propuestas, presenta este manifiesto en el que se recogen nuestros fines, con la intención de mejorar nuestra situación como gremio y garantizar los derechos de los usuarios, nuestro público.

FINES DEL MOVIMIENTO AUTORES INDIGNADOS

1. Protección de los profesionales de la creación, sus obras y su derecho a vivir de su trabajo.

2. Refundación de la SGAE garantizando el derecho a la participación, transparencia, innovación y honestidad.

3. Cada persona asociada = 1 voto.

4. Salida de los editores.

5. Eliminar el voto delegado.

6. Actualizar el sistema de votación mediante el uso de las nuevas tecnologías.

7. Adoptar un modelo de Gestión Individualizada que permita elegir la licencia más apropiada para cada obra.

8. Crear un sistema de recaudación y reparto que respete el marco de protección que cada profesional de la creación haya elegido para su obra.

9. Garantizar un sistema de recaudación y reparto claro, honesto, selectivo, adecuado y en consonancia con los avances tecnológicos, que proteja al profesional de la creación y su trabajo.

10. Limitar la duración de los cargos a una legislatura.

11. Impedir la acumulación de poder.

12. Convertir la SGAE en una entidad profesional que proteja y defienda los intereses económicos, patrimoniales, sociales, culturales, educativos y profesionales del personal asociado, siempre de forma voluntaria.

13. Asignar fondos a fines solidarios: Montepío, promoción de emergentes, becas, premios, formación, reciclado, etc.

14. Establecer lazos de comunicación y entendimiento con los diferentes eslabones de la cadena formativa y productiva del sector cultural como elementos fundamentales para la adecuada proliferación y comercialización de las creaciones.

15. Exigir un régimen especial y armonizado en la Seguridad Social, Impuesto de Actividades Económicas (IAE), Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), Impuesto General Indirecto Canario (IGIC) e Impuesto sobre la Producción, los Servicios y la Importación (IPSI) según proceda.

16. Investigación interna de la SGAE dirigida por juristas independientes de reconocido prestigio. Revisión del entramado de la sociedad (SDAE, CIMA, TESEO, MONITOR, eLOS, MVCO, Fundación Autor, ARTeria, ARTENET, CATALIZA, ACADEMIA DE LA MÚSICA, SGS, ACAM, ROAIM, PNL, etc).

17. Personarse en la causa abierta por el juez Pablo Ruz. Ampliar o presentar nueva denuncia si procediera.

18. Denunciar a todos los responsables directos y sus colaboradores. Apartarlos de forma fulminante de sus cargos y responsabilidades. Exigir que devuelvan todo lo apropiado indebidamente con sus intereses correspondientes.

19. Anular contratos blindados de quienes sean declarados culpables en sentencia judicial.

20. No al secuestro del Dominio Público ni a la extensión artificial del derecho.

21. Mejorar la imagen pública de la SGAE.

16.8.11

LA INNOVACIÓN EN POLÍTICA CULTURAL CANARIA

La situación económica actual nos ha abocado a importantes recortes en la inversión que en el caso de la industria de la cultura se han visto especialmente agravados.

Consecuencia de estos profundos recortes, tal y como se advierte en el reciente estudio publicado por el Consejo Económico y Social de Canarias, ha sido la degradación del sector productivo de la cultura en las Islas que nos ha hecho pasar de líderes nacionales durante 10 años a estar en la cola en la actualidad. De ejemplo de crecimiento en Canarias a caída del empleo por encima de la media nacional. Un desastre en definitiva y no solo en términos económicos si no también en términos sociales ya que, como afirma el CES, "la cultura presenta una característica de bien público, o de externalidad en el consumo, de modo que su consumo privado beneficia a su vez al conjunto de la sociedad, con un importante papel en la calidad de vida, y produce sinergias en las actividades creativas y de la innovación”.

Precisamente por esta circunstancia son ya muchos los agentes que cuestionan si es el momento de invertir millones de euros en importar grandes fastos culturales en vez de hacerlo en la industria local. Nos planteamos si no es más productivo a nivel económico y social invertir en la extensa cadena de valor local que genera la industria de la cultura en el Archipiélago y que devuelve casi un 4% al PIB canario con una inversión que no llega ahora al 1%. Nos cuestionamos si no es el momento de consolidar una industria innovadora y motor de nuestra economía preparándola para la búsqueda de nuevos productos, nuevos modelos de negocio, nuevos nichos de mercado y dotándola de las herramientas necesarias para la exportación posterior de nuestros productos.

Así mismo el cambio de paradigma que ha supuesto Internet en la distribución de contenidos culturales ha propiciado una evolución profunda en los hábitos de consumo cultural de la población. Se abandona paulatinamente el modelo de negocio centrado en el soporte tangible, como está pasando muy especialmente con la música. Cada vez se venden menos discos, pero se comparten más archivos lo que produce un mayor consumo que se traduce a la vez en que la gente vaya a más conciertos (según demuestran las memorias de las sociedades de gestión). Así que paulatinamente se abandona un modelo de negocio en el que el disco era el centro, a otro en el que prima el contacto directo con los consumidores. Esta situación es especialmente evidente en Canarias en la que ya resulta prácticamente imposible la distribución de discos de artistas locales. Sencillamente la mercancía no rota y esto hace que los pocos puntos de venta que van quedando no quieran tener los CDs ni en depósito.

Sin negar la importancia indiscutible de que en Canarias se importen eventos que acerquen a la ciudadanía a las culturas foráneas y los eventos internacionales, debemos tener la certeza de que es muchísimo más importante el crecimiento de las industrias culturales locales, formar a nuestros creadores emergentes brindándoles oportunidades de desarrollar sus propuestas para así potenciar la exportación de servicios y productos culturales que compensen nuestra "balanza de pagos". Porque la riqueza de Canarias la debemos medir por lo que vendemos y no por lo que compramos.

Resulta escandaloso, frustrante para nuestros jóvenes creadores y artistas, como la administración en general invierte cientos de miles de euros en un único espectáculo cuando con esa misma cantidad se generarían miles de actividades diferenciadas que; dinamizarían cientos de espacios "muertos de contenidos"; que animaría a la inversión privada en sectores empresariales; que harían proliferar contratos a cientos de profesionales de la cadena de valor de la industria cultural canaria; que generarían impuestos; y que movilizarían a decenas de miles de canarios como usuarios, como público y como inversores pagando su entrada.

En estos momentos convulsos en los que la economía exige austeridad, inversión inteligente, innovación, rentabilidad, búsqueda de nuevos nichos de mercado y consolidación de las empresas se hace necesario afrontar una nueva política cultural por parte de la administración que abandone de forma decidida y clara viejos modelos en declive que no generan riqueza y que rompa con el desequilibrio sistemático y endémico entre la subvención a la importación de grandes eventos culturales y la inversión en industria cultural local que revierta en el PIB.

9.8.11

La situación de la cultura canaria en números y su futuro

Mientras que durante 10 años la cultura en Canarias ha sido motor estratégico de crecimiento y desarrollo, la crisis económica mundial ha significado, especialmente, un duro varapalo para este sector productivo del Archipiélago.

En estos últimos diez años, el crecimiento del número de empresas culturales en Canarias ha sido superior al conjunto de España, un 52% para las Islas mientras que para el conjunto de España tan solo de un 42%. El número de empresas culturales en Canarias pasó de 3.035 en el año 2000 a 4.616 en el año 2010. Y respecto al peso de las empresas culturales se observa cómo el sector cultural gana lentamente terreno, aumentando unas décimas su peso relativo con el resto de empresas. Si el sector cultural significaba en Canarias el 2,9% en 2000 (3,0% para la media española), en 2010 su participación fue del 3,4% (3,3% para la media española) según el informe 2010-2011 del Consejo Económico y Social (CES) de Canarias.

Pero el análisis de la evolución más reciente muestra cómo los efectos de la crisis se han reflejado en una reducción en el número de empresas culturales en 2010, lo que ha supuesto una disminución interanual del 3,6% para Canarias y en cambio del 2,4% para la media nacional.

Según el Anuario de Estadísticas Culturales del Ministerio de Cultura 2010, dos de cada cien trabajadores en las Islas tienen que ver con la actividad cultural. Hablamos de casi 16.000 puestos de trabajo, 4.500 menos que en 2008. Esto sitúa a Canarias en casi un punto porcentual por debajo de la media española, que es del 2,9% y superado por más de una decena de comunidades.

Quiere decir esto que la degradación del sector productivo de la cultura en Canarias nos ha hecho pasar de líderes nacionales a la cola. De ejemplo de crecimiento en Canarias a caída del empleo por encima de la media.

En opinión del CES, “el sector público tiene un importante papel que cumplir en el desarrollo y protección de las actividades culturales. Así, existen una gran cantidad de estudios del impacto económico de la cultura en el bienestar de las sociedades que demuestran que el valor económico de la cultura trasciende a la mera cuantificación de los impactos directos e indirectos acaecidos a través de la producción y venta de bienes y servicios culturales. En este sentido, la cultura presenta una característica de bien público, o de externalidad en el consumo, de modo que su consumo privado beneficia a su vez al conjunto de la sociedad, con un importante papel en la calidad de vida, y produce sinergias en las actividades creativas y de la innovación”.

Pero la realidad es que el sector público ha recortado drásticamente la inversión en cultura, de manera muy superior al rédito económico que les generaba (sin mencionar el bien público del que habla el CES), cuando precisamente era esta industria la que mayor crecimiento económico estaba generando a las Islas según los estudios ahora publicados. Pero encima se amenaza con mayores recortes. Y es cierto que en los medios se utiliza la demagogia al preguntar a la opinión pública si prefiere recortar en cultura o en bienestar social, salud o educación (¡ojo! que cultura es educación, no lo olvidemos). Ya podrían preguntar si prefieren recortar en cultura o en gasto militar, o en gasto de dietas, coches oficiales y asesores, o en trenes.

En el informe, el CES también menciona al Plan Canario de Cultura, un plan estratégico para el sector con vigencia hasta el 2020 del que dicen que es un punto de partida válido pero que “estos principios incurren en una cierta generalidad e imprecisión, por lo que debería intentarse su mejor estructuración”. “De lo contrario -apuntan desde el consejo-, la propuesta podría quedarse en una mera declaración de intenciones de difícil concreción”.

Yo no quiero que se recorte a ningún sector, pero como lógicamente hay que hacerlo dada la situación económica, que al menos el baremo que se aplique sea lógico y proporcional. Es el momento de apostar por sectores estratégicos como la cultura, que además de todo lo mencionado, debería convertirse en el dinamizador para otro importantísimo sector estratégico nuestro que es el turismo en Canarias profundizando y desarrollando para ello el Plan Canario de Cultura.

+ info en el Diario de Avisos

5.8.11

UNA GRABACIÓN ¿ES MÚSICA? Parte 2

Este texto es continuación de la entrada UNA GRABACIÓN¿ES MÚSICA?

El término legal para las grabaciones es "actuaciones fijadas" y así aparece en los contratos discográficos y bases de concursos y premios discográficos. Porque lo que hacemos al grabar es "fijar una actuación". Antiguamente fijábamos actuaciones y utilizábamos técnicas más o menos complejas con dos finalidades distintas; una para mejorar hasta el límite la perfección en la ejecución o interpretación de los diferentes pasajes (repetir y repetir hasta que salía exactamente como queríamos dejando esa y borrando todas las demás actuaciones); y la otra para conseguir sonoridades o interpretaciones imposibles de hacer en directo (doblar pistas de tal manera que un solo intérprete llegara a tocar variadas líneas o distintos instrumentos en la misma obra o manipulaciones del sonido mediante técnicas de laboratorio para crear texturas, timbres e interpretaciones "imposibles" de realizar en tiempo real). De esta forma se conseguía lo que Pierre Boulez llegó a denominar "objeto artístico". Era una obra de arte que solo se podía realizar en estudio.

Por otra parte el "fijar una actuación" requería de una tecnología muy cara, muy compleja y toda una serie de profesionales y empresas para este buen fin. Estudios de grabación, técnicos, discográficas, fábricas de soportes (vinilos, CDs, cassettes, DVD, etc), distribuidores, tiendas especializadas...

Pero hoy en día, cualquier diablura que se te ocurra en estudio se puede hacer en directo. Un solo intérprete puede tocar y controlar toda una orquesta él solo como el fantástico Pat Metheny y su orchestrion. Y cualquier proceso electrónico complejo ya se puede ejecutar en directo y valga como ejemplo el trabajo SPHERES del grupo #(928), del no menos maravilloso grupo (jejeje) que por cierto "fija sus actuaciones" en sentido estricto, grabando sus conciertos.



Y por otro lado para fijar una actuación ya no necesitas tanta infraestructura. Casi cualquier persona con un ordenador y un par de micrófonos puede realizarla en su casa sin mayor problema y subirla directamente a Jamendo, SoundCloud, MySpace, etc con coste cero.

A donde quiero yo llegar con todo esto es a insistir en que una fotografía de un paisaje no es el paisaje. Igual que una copia de una actuación no es la actuación. Tener una foto de un paisaje maravilloso es estupendo, sirve para disfrutar pero sobre todo sirve para hacerte una idea del sitio original, una publicidad, una promoción, un recuerdo. ¿Se puede hacer negocio con la foto? Poco negocio porque es muy fácil y barato hacer un clónico de la foto (copia digital del archivo). ¿Se puede hacer negocio con el paisaje original? Mucho más fácil porque puedes acotar el espacio dotándolo de infraestructuras (como hizo en Lanzarote el genial cesar Marrique con los CACT, Centros de Arte, Cultura y Turismo) siendo mucho más difícil hacer un clon porque cada paisaje es único e irrepetible y dotarlo de estas infraestructuras altamente costoso.

Entonces una grabación ¿es música?, Creo que no, al menos hoy en día y en sentido estricto. Las grabaciones son actuaciones fijadas. Es una simple foto, una copia, un recuerdo, una publicidad, una promoción del original; la actuación. ¿Y se puede hacer negocio ahora con ellas? Ya no parece razonable porque las grabaciones son fáciles de hacer, de clonar y muy baratas. Todo negocio tiene que tener en cuenta lo que en economía llaman "las barreras de entrada y las barreras de salida" y las barreras de entrada para un negocio hoy de fijación de actuaciones, copias y distribución son tan bajas que cualquier chico/chica menor de edad puede hacerlo en su casa (crea en el ordenador, copia archivos, crea un perfil en una red social y los sube como hace Bel Bee Bee con tan solo 15 años que hace música, arreglos, graba todos los instrumentos, canta, produce y hace el videoclip). Y puedes intentar subir artificialmente las barreras de entradas mediante medidas proteccionistas engatusando a la administración pública, pero cualquier economista te dirá que es más fácil que busques otro modelo de negocio con barreras más altas aplicando innovación a tu empresa o que te dediques a otra cosa directamente.

¿Y es esto una situación grave que acabará con la buena música? Es una situación grave para los intermediarios del negocio de las actuaciones fijadas que no sean capaces aplicar dicha innovación buscando nuevos modelos de negocio, pero no para los músicos y los usuarios. Analizando la evolución de los contenidos en los últimos cuarenta años de las tiendas de discos parece que el responsable de la falta de calidad en la música ha sido precisamente la industria discográfica en su ansia por ganar dinero y preocupándose más por la vertiente del ocio que por la de la cultura. Pan para hoy y hambre para mañana. Y el mañana ya ha llegado.

En mi opinión esta nueva situación lo que está produciendo es una proliferación de músicas en todo el mundo (buenas y malas) y un consumo de estas como nunca antes en toda la historia de la humanidad.