10.9.09

CARTA ABIERTA MOVIMIENTO 2%

Canarias, agosto 2009

CARTA ABIERTA DEL MOVIMIENTO DEL DOS POR CIENTO PARA LA CULTURA EN CANARIAS DIRIGIDA AL GOBIERNO, LOS CABILDOS, LOS AYUNTAMIENTOS Y LOS PARTIDOS POLÍTICOS DE CANARIAS

El Movimiento DOS POR CIENTO PARA LA CULTURA asiste con estupor al riesgo de deterioro de uno de los sectores económicos que ha demostrado mayor capacidad de crecimiento a corto plazo en número de empleos y empresas, aportación al PIB canario y diversificación de la economía con éxito constatable en las últimas estadísticas culturales en poder del Ministerio y el Gobierno de Canarias.

Existe la amenaza de que las políticas presupuestarias ante la crisis continúen incurriendo en el tópico desenfoque de confundir la Cultura con una actividad prescindible, secundaria, ociosa y elitista, ignorando que desde comienzos de esta primera década del siglo ya constituye, por derecho propio, una industria propiamente dicha, la industrial cultural de Canarias.

¿Por qué cabe desterrar, de una vez por todas, ese estereotipo de Cultura ajeno a criterios de rentabilidad económica, con evidente desconsideración hacia generaciones de artistas y creadores que ha dado esta tierra y que han aportado, además de prestigio y sabiduría, riqueza a nuestra sociedad? Porque, además de motor del conocimiento, la Cultura en Canarias es ya, en la actualidad, no sólo un bien preferente, sino un motor económico. Una industria.

Las razones que avalan la defensa del presente y el futuro de la Industria Cultural de Canarias son, como se desprende de los últimos datos del Anuario de Estadísticas Culturales del Ministerio de Cultura y otras fuentes propiamente locales, las siguientes:

1.- Los empleos generados por la industria cultural de Canarias crecieron de 14.700 puestos de trabajo en 2000 a 17.400 en 2007, último año del que se poseen datos irrefutables. Esto significa que en siete años la ocupación laboral debida a la Cultura aumentó un 18% (a razón de un 2,6% anual). La mano de obra dedicada a la industrial cultural canaria representa el 3% del total del empleo cultural del conjunto del Estado. No cabe ocultar, pese a este crecimiento, el malestar y la preocupación que existen en el sector, conciente de que en los tres últimos años de ese período (2005, 2006 y 2007) se perdieron puestos de trabajo, toda vez que en 2004 se alcanzó la cifra récord de 20.000 empleos en la industria cultural canaria, y en los tres años siguientes se quedaron por el camino 2.600. La falta de consignaciones presupuestarias y de una respuesta económica acorde desde los ayuntamientos, cabildos y administración autonómica ralentizó, desgraciadamente, un despegue mayor de toda la actividad.

2.- La Cultura es un motor económico en Canarias, como demuestra el número de empresas culturales, que no ha dejado de crecer: de 1.681 empresas en 2001 a 2.656 en 2008, y el último informe del Consejo Económico y Social de Canarias, que animó a su presidente, Fernando Redondo, a solicitar públicamente a las instituciones de la Comunidad Autónoma mayor apoyo para la locomotora económica de la cultura. El crecimiento de este sector emergente ha sido de casi 1.000 empresas en siete años (un 58%, el segundo más importante del Estado). Empresas (producción, luces y sonido, transportes, alojamientos, instaladoras de escenarios, seguridad, audiovisuales, publicidad, artes gráficas y diseño, etc.), la mayoría de ellas, que no cierran, que resisten los embates de la crisis, que no sólo conservan sino promueven nuevos empleos y que se caracterizan por factores que cotizan al alza en la economía moderna: no consumir suelo, no contaminar y favorecer indirectamente, como punta de lanza, a otros subsectores, como, en concreto, la restauración. Ni que decir tiene que la celebración de actividades públicas en recintos abiertos o cerrados (conciertos, espectáculos, conferencias, talleres, exposiciones, cine y otras ofertas) genera movilidad y, por consiguiente, toda una corriente espontánea de consumo urbano en restaurantes y locales de ocio, como vienen demostrando experiencias recientes en medio de una crisis que constriñe el gasto. Las empresas culturales de Canarias representan el 4% del sector en España, lo que sitúa a Canarias en el 8º puesto del ránking autonómico.

3.- El gasto en bienes y servicios culturales en el archipiélago aumentó entre 2001 y 2006 un 97%, por encima de la media estatal (91%). Concretamente, en 2006, el consumo en bienes y servicios culturales ascendió a 670,2 millones de euros, lo que significa que cada hogar canario gastó casi 1.000 euros (992 para ser exactos) en este renglón, el sexto puesto del Estado.

4.- En términos de aportación al Producto Interior Bruto (PIB) de la Comunidad Autónoma de Canarias, la industria cultural de las islas contribuyó en 2006 (último año del que se tienen datos) con el 2%. Es decir, la Cultura aporta más de lo que recibe de las arcas públicas, que en 2008 fue el 1,2% y en los Presupuestos de 2009 sufrió una sensible reducción del 12,5%, el mayor recorte de los que se registraron en el gasto por funciones de las áreas de las cuentas autonómicas.

Ante esta realidad (un sector emergente que acredita la conformación de una industria de rápido crecimiento durante el último decenio en número de empresas y empleo por encima de la media de todo el Estado), el movimiento del DOS POR CIENTO PARA LA CULTURA expresa públicamente su alarma ante el riesgo de que se siga despreciando la evidencia y se castigue nuevamente en los Presupuestos en fase de elaboración a una de las áreas económicas cuyo auge es, a estas alturas, incuestionable.

La industria cultural canaria se ha ganado un lugar propio y cada vez más destacado dentro de la economía de las islas y ofrece todo su potencial de crecimiento a la estrategia de diversificación y cambio de modelo de desarrollo del que se habla con mucho énfasis a raíz de la crisis, pero sin un decidido reconocimiento público por parte de las diferentes fuerzas políticas hacia esta actividad en particular. Y resulta necesario e inaplazable ese consenso que proteja y potencie, por una vez, a este sector con la misma voluntad y respaldo que se presta a otros sectores de la economía canaria.

Mientras los Presupuestos estatales aplican incrementos para Cultura aun en tiempos de restricción por la crisis económica, en las islas hemos sido condescendientes en 2009 con recortes severos en nuestras cuentas públicas (pese a que éstas aumentaron globalmente un 3%), a sabiendas de que el propio Presidente de Gobierno de la Comunidad Autónoma había abanderado, desde un principio, el objetivo de la reivindicación histórica del 2% para Cultura, y aplicado, en el primer ejercicio, un incremento hasta el 1,2% en esa dirección que culminaría antes del final de la legislatura.

La Cultura no puede ser el patito feo de los Presupuestos. Para la industria cultural canaria sería gravísimo que en los Presupuestos de 2010 se le infligiera otro recorte. Además de injusto (en 2009 sufrió un considerable sacrificio), estaría injustificado, toda vez que, como queda dicho, se trata, a todas luces, de un sector generador de empleo y riqueza. Y, como prueba del valor que esta actividad adquiere cada vez más en nuestro entorno, ha de saberse que la Junta de Andalucía acaba de aprobar un fondo de 10 millones de euros reintegrables para pymes culturales.

21.6.09

Día de la Música

Con motivo del Día de la Música el periódico ABC ha preguntado a diversos músicos el estado actual de la música:

Una industria que, según Enrique Calabuig, «tiene una alta temperatura, pero no relacionada con la fiebre de males endémicos, sino debida a la enorme calidad de una generación joven que viene pisando fuerte desde canales alternativos». Esa generación no se limita a dejarse escuchar, sino que tiene una serie de claras reivindicaciones que, a modo de manifiesto, fueron puestas encima del improvisado tapete musical. La adaptación al nuevo modelo (puesto que crisis implica ruptura), un posicionamiento alternativo de las discográficas (tanto Vetusta Morla como Cohete tuvieron que «recurrir a la autoedición como única solución, aunque la ventaja es que esa solución ahora es posible») y, sobre todo, una gestión diferente de los derechos de autor. El malestar hacia el «monopolio» de la SGAE y el mal uso que ésta hace de sus beneficios (algo se mencionó sobre truculentas inversiones en palacios de Boadilla), así como la necesidad de gestores que conozcan realmente el sector, profesionales formados en la Música como materia, la legislación del copyleft o la ausencia de etiquetas fueron los puntos calientes del debate.

11.6.09

MORFOGENÉTICA PARA LA PAZ

La hipótesis de la morfogenética desarrollada por Dr. Rupert Sheldrake (controvertido biólogo, filósofo y autor británico) plantea que los campos mórfogenéticos llevan información a través del espacio y el tiempo influyendo sistemas vivos organizados. Esto explicaría de forma sencilla la telepatía, los mediums y la teoría holística.


En este sentido hay una serie de experimentos muy interesantes que plantean que cuando se obtiene una masa crítica, un número determinado de individuos de una especie que hacen exactamente lo mismo, se crea un campo morfogenético que "resuena" en los otros individuos de la misma especie aunque se encuentren en diferentes lugares.


Uno de los experimentos utilizaba ratones en un laberinto que tardaban un tiempo específico en encontrar la salida. Una segunda generación que no tuvo contacto con la primera fue más rápida. Una tercera lo fue más aun. Poco después, en otro lugar, un grupo de ratas que nunca tuvo contacto con los anteriores fueron igual de rápidos que la última generación en un laberinto similar.


El otro experimento utilizó monos en una isla japonesa a los que se le cambió su dieta habitual dándoles batatas (papas dulces) sucias de tierra. Ningún individuo quiso comerlas hasta que uno la llevó al agua, la limpió y se la comió. Entonces algún otro mono imitó la conducta pero seguían habiendo muchos que no comían o porque no lograban aprender o no querían aprender. El caso es que en un momento dado se llegó al número crítico de monos que lavaban las batatas y entonces empezaron a lavarlas toda la comunidad. Pero lo más sorprendente es que en ese momento también empezaron a hacer lo mismo otras comunidades de monos en otras islas japonesas no comunicadas con ellos.


La conclusión es que cuando se produce un cambio de conducta entre individuos de una especie esta permanece aislada hasta que se llega a un número crítico de individuos. Sobrepasado esta masa crítica se crearía el campo morfogenético que viajaría a través del espacio/tiempo resonando en todos los individuos.


Pues supongamos por un momento que esta hipótesis de Sheldrake sea cierta; ¿No podríamos llegar a una masa crítica de personas de paz? ¿No podríamos crear un campo morfogenético, un pensamiento común, donde la violencia quede desterrada y el espíritu positivo de amor y paz resuene en toda la humanidad?


Vale la pena intentarlo.